|
|
Caja Madrid
El estándar CMMI-DEV (Capability Maturity Model Integrated for Development) establece una escala de cinco niveles que determinan el grado de madurez de una organización en cuanto a su capacidad para desarrollar software.
Caja Madrid siempre ha apostado por la calidad en el desarrollo y mantenimiento de su software. En 2002, la entidad se certificó en el nivel 2 de CMMI, que asegura la calidad del software a través del seguimiento de una metodología específica.
Tras la consolidación del nivel 2, la entidad financiera estaba preparada para dar el siguiente paso en su proceso de mejora de la calidad del software y en 2006 lanzó un proyecto para conseguir el siguiente nivel de madurez de CMMI, obteniendo la acreditación de haber alcanzado el nivel 3 a mediados de 2008.
El proyecto de evolución hacia CMMI-3 se enfocó como un proceso de cambio organizacional en el que se veían impactadas más de 1500 personas. Aplicamos la metodología ADKAR para combinar las actividades de gestión del cambio y las del proyecto de adecuación al nivel 3 de CMMI, consiguiendo así la institucionalización de los procesos con el menor impacto posible en la organización.
El equipo multidisciplinar de consultores de Tecsisa se integró en el equipo de proyecto, formado por unas treinta personas, y prestó su colaboración principalmente en las siguientes áreas:
Una vez conseguida la acreditación de nivel 3, los esfuerzos actuales están encaminados a optimizar los procesos, evolucionar las herramientas de mecanización y llevar a cabo acciones de refuerzo del cambio para poder emprender el camino hacia CMMI-4 en un futuro próximo.

Para Caja Madrid, alcanzar el nivel 3 de CMMI supone contar con una metodología de trabajo "definida, madura y eficaz" que se traduce en importantes beneficios para la organización como la reducción de costes, la mejora en la comunicación con colaboradores externos e internos, una mayor efectividad en la detección y reducción de errores y la aplicación de técnicas de gestión orientadas a mitigar los riesgos que afectan a los proyectos software.
Abordar el proyecto desde la perspectiva de la gestión del cambio, teniendo en cuenta el componente humano de la organización en todo momento, permitió minimizar el impacto de la institucionalización de los nuevos procesos en las personas y fue un aspecto determinante para culminar con éxito un proyecto de estas características.